La economía mexicana se enfrenta a un panorama mixto para el año 2026, con proyecciones de crecimiento moderado y desafíos estructurales que podrían limitar su potencial. Según los expertos, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) podría alcanzar un 1%, aunque la inversión sigue siendo un punto débil en el contexto actual. Durante el Seminario de Perspectivas Económicas 2026, organizado por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), se discutieron las condiciones que podrían influir en la economía del país en el futuro cercano.
**Condiciones Externas y su Impacto en la Inversión**
Ernesto Revilla, economista en jefe de Citi para América Latina, destacó que, a pesar de la incertidumbre global, hay condiciones externas favorables para México. Esto sugiere que el entorno internacional no debería ser un obstáculo significativo para el crecimiento económico del país en 2026. Sin embargo, Revilla también advirtió que la debilidad en la inversión es un problema persistente que afecta el crecimiento económico. La renegociación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podría ser un factor que impulse la inversión, al menos en parte, al reducir la incertidumbre que rodea a las relaciones comerciales.
La inversión en México ha estado estancada, y los economistas coinciden en que no solo se debe a factores externos. La falta de confianza en las instituciones y la baja rentabilidad de los proyectos de inversión pública han contribuido a esta situación. Revilla enfatizó que es fácil culpar a las condiciones externas por la baja inversión, pero es fundamental reconocer que hay problemas internos que deben abordarse para fomentar un ambiente más propicio para la inversión.
**Crisis de Productividad y su Efecto en el Crecimiento**
Carlos Capistrán, economista en jefe para América Latina y Canadá de Bank of America, subrayó que el verdadero lastre para la economía mexicana es una crisis de productividad que ha persistido durante años. Esta crisis no es solo un problema coyuntural, sino estructural, y es la razón detrás del bajo crecimiento que ha caracterizado a México en las últimas décadas. Capistrán proyectó un crecimiento del 1.2% para 2026, pero advirtió que sin abordar la productividad, el país seguirá enfrentando limitaciones en su desarrollo económico.
El impacto del Mundial de Fútbol 2026 en la economía mexicana se considera limitado, ya que el país ya cuenta con la infraestructura necesaria para albergar los partidos. A diferencia de otras sedes, donde se realizan grandes inversiones en infraestructura, México solo jugará 13 partidos, lo que significa que el efecto en el crecimiento económico será marginal.
**Desafíos en la Política Monetaria y Credibilidad de Banxico**
Otro aspecto crítico que se discutió en el seminario fue la credibilidad de la política monetaria en México. Revilla advirtió que el Banco de México (Banxico) ha comenzado a perder credibilidad en su capacidad para anticipar la trayectoria de la inflación. A pesar de que los pronósticos oficiales continúan apuntando a una convergencia hacia el objetivo de inflación del 3%, muchos analistas han comenzado a cuestionar la efectividad de estas proyecciones, ya que la inflación parece moverse constantemente hacia adelante.
La pérdida de credibilidad en la política monetaria puede tener repercusiones significativas en la economía, ya que afecta la confianza de los inversionistas y la estabilidad del mercado. Revilla utilizó una analogía con la producción petrolera en México, donde las proyecciones optimistas siempre se han visto superadas por la realidad. Esta falta de precisión en las proyecciones económicas puede llevar a una mayor incertidumbre y a decisiones de inversión más cautelosas por parte de los actores económicos.
**Perspectivas a Largo Plazo y el Rol del Gobierno**
Con el inicio de la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum, los economistas han señalado que el crecimiento económico podría mantenerse por debajo del potencial del país. Revilla proyectó que, si las tendencias actuales continúan, el promedio de crecimiento del PIB durante el sexenio de Sheinbaum podría ser de solo 1.5%, significativamente menor que el potencial que México podría alcanzar. Esta situación plantea interrogantes sobre las políticas económicas que se implementarán y su efectividad para estimular el crecimiento.
La crisis de productividad y la falta de inversión son desafíos que el gobierno deberá abordar de manera urgente. La implementación de políticas que fomenten la inversión pública y privada, así como la mejora de la confianza en las instituciones, será crucial para revertir la tendencia de bajo crecimiento. Además, es fundamental que el gobierno trabaje en la creación de un entorno favorable para los negocios, que incluya la simplificación de trámites y la reducción de la burocracia.
**El Futuro de la Economía Mexicana**
A medida que México se adentra en 2026, las proyecciones económicas sugieren un crecimiento moderado, pero también resaltan la necesidad de abordar problemas estructurales que han limitado el desarrollo del país. La inversión, la productividad y la credibilidad de la política monetaria son factores clave que determinarán el rumbo de la economía mexicana en los próximos años. Los expertos coinciden en que, si bien hay condiciones externas favorables, el verdadero desafío radica en resolver los problemas internos que han obstaculizado el crecimiento y la confianza en la economía.
La economía mexicana tiene el potencial de crecer y desarrollarse, pero esto requerirá un enfoque estratégico y coordinado por parte del gobierno, así como la colaboración de todos los sectores de la sociedad. Solo a través de un esfuerzo conjunto se podrá superar la crisis de productividad y fomentar un ambiente de inversión que impulse el crecimiento sostenible en el futuro.
