First Majestic Silver Corp vende la mina San Martín en Jalisco por 90 millones de dólares. La transacción con Flextronics Supply and Service marca una estrategia clara de desinversión de activos no operativos. El yacimiento lleva desde 2019 en estado de cuidado y mantenimiento. El acuerdo refuerza la reestructuración financiera de la minera canadiense y redefine el mapa de propiedad minera en el distrito de San Martín de Bolaños.
¿Qué implica la venta de la mina San Martín para el sector minero mexicano?
La transacción representa uno de los mayores movimientos de activos mineros no operativos en México durante 2024. No se trata de una simple transferencia de concesiones: implica la cesión de 5 245 hectáreas de concesiones mineras en Etzatlán y Tototlán. El distrito de San Martín de Bolaños tiene potencial geológico comprobado, pero su desarrollo ha estado estancado por factores operativos y regulatorios.
El comprador, Flextronics Supply and Service, está vinculado a Meridian Capital. Este grupo tiene experiencia en proyectos de minería y petróleo y gas en México, Venezuela y Uruguay. Su entrada sugiere una posible reactivación del yacimiento bajo nuevos esquemas técnicos y de gobernanza.
Impacto en la cadena de valor local
La reactivación potencial de San Martín podría generar empleo directo e indirecto en Jalisco. También impulsaría proveeduría local de insumos, logística y servicios especializados. Sin embargo, no hay compromiso público de inversión inicial ni cronograma de reinicio de operaciones.
¿Cómo está estructurado el pago de 90 millones de dólares?
El esquema financiero es escalonado y condicionado. First Majestic recibe un pago inicial de 2.5 millones de dólares, de los cuales 500 mil ya están en cuenta de garantía. El resto se distribuye en etapas:
- 2.5 millones adicionales a los 180 días posteriores al cierre.
- Cinco pagos anuales de 10 millones cada uno.
- Un pago final de 35 millones el 31 de agosto de 2032.
Este flujo refleja una estrategia de mitigación de riesgo para el vendedor. También alinea los intereses del comprador con el cumplimiento de hitos regulatorios y técnicos.
Requisitos legales clave para el cierre
La operación depende de la aprobación de la Comisión Federal de Competencia Económica (COFECE). No requiere autorización de la Secretaría de Economía para cambio de titularidad de concesiones, ya que se transfiere la sociedad propietaria (Minera El Pilón), no las concesiones directamente. Sin embargo, cualquier cambio de control debe notificarse ante la Dirección General de Asuntos Mineros.
¿Qué significa el estado de cuidado y mantenimiento desde 2019?
San Martín fue puesta en cuidado y mantenimiento en julio de 2019 por decisiones estratégicas de First Majestic. Ese estatus implica custodia física del sitio, monitoreo ambiental y cumplimiento de obligaciones legales mínimas. No permite extracción ni exploración activa.
El yacimiento está ubicado a 250 km al norte de Guadalajara. Su infraestructura física y datos geológicos siguen vigentes. Su reactivación dependerá de estudios de viabilidad actualizados, permisos ambientales y un plan de cierre socialmente aceptado.
Contexto económico regional
Jalisco no es tradicionalmente una entidad minera líder, pero su potencial en plata y oro ha ganado atención. La venta de San Martín coincide con un aumento del interés institucional en activos subutilizados. Según datos de la AMM, el 37 % de las concesiones mineras activas en México no están en producción.
Datos Clave
- La mina San Martín lleva 5 años en cuidado y mantenimiento.
- La operación involucra 5 245 hectáreas de concesiones mineras en Jalisco.
- El comprador está vinculado a Meridian Capital, grupo con activos en tres países.
- El cierre está previsto para el cuarto trimestre de 2026, sujeto a COFECE.
- First Majestic mantiene 4 minas operativas en México: Santa Elena, San Dimas, La Encantada y Los Gatos.
First Majestic Silver Corp sigue enfocada en su estrategia de producción de plata y oro en activos de alto rendimiento. La venta de San Martín refuerza su liquidez y reduce su exposición a activos dormidos. Para México, la transacción abre una ventana de oportunidad para reactivar infraestructura minera existente bajo estándares modernos de sostenibilidad y gobernanza.
