En el marco del 109 aniversario de la Constitución Política de México, el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Hugo Aguilar Ortiz, destacó la relevancia de este documento fundamental como guía y espada ante las amenazas internas y externas que enfrenta el país. Durante su intervención en el Teatro de la República en Querétaro, Aguilar Ortiz enfatizó que la Constitución no solo es un marco legal, sino un símbolo de reconciliación y esperanza para el Poder Judicial y la sociedad mexicana.
### La Constitución como símbolo de unidad y diversidad
Aguilar Ortiz comenzó su discurso en su lengua materna, el Ñuu Savi (mixteco), lo que marcó un hito en la historia reciente del país, resaltando la importancia de la diversidad cultural en la identidad nacional. Este gesto no solo representa un reconocimiento a los pueblos indígenas, sino que también subraya la vocación democrática y el sentido social de la Constitución de 1917.
El ministro presidente afirmó que la Carta Magna está viva y que todos los ciudadanos pueden reconocerse en ella. Este enfoque inclusivo es fundamental en un país caracterizado por su pluralidad cultural y social. Aguilar Ortiz mencionó que las reformas constitucionales recientes han sido un paso significativo hacia el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos, quienes ahora son considerados sujetos de derecho público. Esta reforma, que entrará en vigor en 2024, redefine la relación del Estado mexicano con estas comunidades, promoviendo el respeto por su cultura, identidad e historia.
Además, el ministro destacó la reforma sobre igualdad sustantiva entre hombres y mujeres, que busca garantizar una justicia real y material en todos los ámbitos de la vida. Esta iniciativa es crucial para avanzar hacia una sociedad más equitativa y justa, donde se eliminen las desigualdades de género que han persistido a lo largo de la historia.
### Un Poder Judicial renovado y comprometido
Aguilar Ortiz también se refirió a la transformación del Poder Judicial, que se encuentra en una etapa de mayor legitimidad y apertura. Aseguró que este nuevo enfoque no implica incertidumbres ni retrocesos, sino un compromiso con la justicia cercana y abierta, fundamentada en el diálogo, la honestidad y la transparencia. Esta visión renovada del Poder Judicial busca construir una relación más cercana con la ciudadanía, garantizando que la justicia sea accesible para todos.
El ministro presidente hizo hincapié en que la justicia ya no debe ser un privilegio de unos pocos, sino un derecho de todos los mexicanos. Esta nueva etapa en la administración de justicia se basa en la confianza en la democracia y en la soberanía del pueblo, lo que representa un cambio significativo en la forma en que se percibe y se ejerce la justicia en el país.
Aguilar Ortiz también mencionó la importancia de la implementación de una ley general que garantice los derechos de los pueblos indígenas y afromexicanos, un hecho sin precedentes en la historia nacional. Este compromiso con la justicia social y la equidad es fundamental para construir un país más justo y solidario, donde todos los ciudadanos puedan ejercer plenamente sus derechos.
El discurso del ministro presidente no solo fue un llamado a la reflexión sobre el papel de la Constitución en la vida cotidiana de los mexicanos, sino también un reconocimiento de los avances logrados en materia de derechos humanos y justicia social. A medida que el país avanza hacia un futuro más inclusivo y equitativo, la Constitución de 1917 se reafirma como un pilar fundamental en la construcción de una sociedad más justa y democrática.
La participación de Aguilar Ortiz en esta ceremonia marca un cambio significativo en la relación entre el Poder Judicial y el resto de las instituciones del Estado, así como con la sociedad civil. Este nuevo enfoque busca fomentar un diálogo constructivo y una colaboración efectiva entre todos los actores involucrados en la promoción y defensa de los derechos humanos y la justicia en México. La Constitución, como documento vivo, debe ser un reflejo de las aspiraciones y necesidades de todos los mexicanos, y su implementación efectiva es crucial para garantizar un futuro más prometedor para las generaciones venideras.
