La Copa Mundial de Fútbol de 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá, no solo es un evento deportivo de gran magnitud, sino que también plantea serias preocupaciones en términos de seguridad financiera. Expertos advierten que el aumento de la actividad económica durante el torneo podría facilitar el lavado de dinero en México, un fenómeno que ya representa entre el 2% y el 5% del PIB mundial, lo que equivale a hasta 2 billones de dólares anuales. La especialista Alondra de la Garza, socia de prevención de lavado de dinero en la firma Salles Sainz Grant Thornton, ha señalado que el incremento en las transacciones y flujos financieros durante el Mundial podría crear un entorno propicio para el crimen organizado.
### Aumento de la Actividad Económica y Riesgos Asociados
El Mundial de Fútbol es un evento que atrae a millones de personas, generando un aumento significativo en la actividad económica. Este incremento no solo se manifiesta en el turismo y la hostelería, sino también en transacciones financieras de todo tipo. De la Garza advierte que, en este contexto, los operadores financieros del crimen organizado pueden aprovechar la situación para integrar y mover fondos ilícitos, disfrazándolos como dinero legítimo. La concentración acelerada de recursos en eventos deportivos de gran escala es considerada un escenario de alto riesgo, lo que eleva la vulnerabilidad de las empresas y las instituciones financieras.
Un estudio reciente indica que el 56% de las empresas en México están preocupadas por la incertidumbre económica, lo que puede debilitar los controles internos si no se refuerzan adecuadamente. Esta falta de preparación puede abrir la puerta a operaciones con recursos de procedencia ilícita, lo que representa un desafío significativo para las autoridades y las empresas involucradas en el evento.
### La Ciberseguridad como Factor Crítico
Otro aspecto relevante que se ha destacado es la relación entre el lavado de dinero y la ciberseguridad. La percepción del riesgo en este ámbito ha alcanzado un 40% entre el sector empresarial en México. La especialista enfatiza que el cibercrimen es uno de los delitos de más rápido crecimiento a nivel global. Con el aumento del volumen transaccional que se espera durante la Copa Mundial, la combinación de estos factores crea un escenario de riesgo elevado.
La necesidad de implementar controles más robustos en industrias vinculadas al deporte, el turismo y el entretenimiento es más urgente que nunca. De la Garza subraya que la coordinación entre autoridades financieras, entidades reguladas y sectores expuestos será clave para evitar que la derrama económica del Mundial se convierta en un pasivo reputacional o regulatorio para el país. La velocidad del dinero y la complejidad de las operaciones durante el evento multiplicarán los desafíos que enfrentan tanto las empresas como las autoridades.
El partido inaugural del Mundial está programado para el 11 de junio en el Estadio Azteca, un emblemático recinto que ha sido testigo de innumerables eventos deportivos. Sin embargo, la celebración de este torneo también debe ir acompañada de un enfoque proactivo en la gestión de riesgos financieros y cibernéticos. Las empresas y las autoridades deben no solo cumplir con las regulaciones existentes, sino anticipar los esquemas de riesgo que suelen surgir en situaciones de alta exposición financiera.
La Copa Mundial de 2026 representa una oportunidad única para México, pero también un reto significativo en términos de seguridad financiera. La colaboración entre todos los actores involucrados será fundamental para garantizar que este evento no se convierta en un caldo de cultivo para actividades ilícitas. La preparación y la vigilancia serán esenciales para proteger la integridad del evento y la reputación del país en el ámbito internacional.
