La extorsión se ha convertido en uno de los delitos más preocupantes en México, afectando gravemente a la economía y a la confianza de los empresarios en el país. Según un reciente informe de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), este delito ha aumentado un alarmante 78% en la última década, lo que ha llevado a que dos de cada tres extorsiones se realicen a través de llamadas telefónicas. Este fenómeno no solo es un problema de seguridad, sino que también representa un obstáculo significativo para el crecimiento y la inversión en el país.
### La Extorsión como Problema Estructural
La extorsión no es un fenómeno aislado; se ha consolidado como un delito estructural que afecta a las empresas de manera constante. En 2025, se reportó que en 20 de las 32 entidades federativas de México, la extorsión había aumentado en comparación con el año anterior. Las cifras son alarmantes: Tlaxcala experimentó un incremento del 1,300%, Chiapas del 364.3%, y la Ciudad de México del 264.4%. Estos datos reflejan una disparidad en las estrategias locales para combatir este delito, lo que sugiere que las medidas implementadas hasta ahora no han sido efectivas.
La Coparmex ha señalado que la extorsión se ha convertido en uno de los costos más persistentes y dañinos para la actividad empresarial en México. Este delito no solo encarece la operación cotidiana de las empresas, sino que también limita su capacidad de crecimiento, especialmente en regiones donde la extorsión es más prevalente. La presión constante que ejerce este tipo de delito sobre los empresarios afecta sus decisiones de inversión y, en última instancia, la economía del país.
Además, el informe de Coparmex destaca que entre 2015 y 2025, el número de víctimas de extorsión pasó de 6,223 a 11,081. Esto indica que el problema no es coyuntural, sino que se ha arraigado en la estructura económica del país. La extorsión se ha convertido en un fenómeno que afecta a casi la mitad de las empresas en México, lo que pone de manifiesto la necesidad urgente de abordar este problema desde una perspectiva de política pública.
### La Respuesta del Gobierno y la Necesidad de Estrategias Efectivas
Ante el aumento de la extorsión, la Coparmex ha hecho un llamado a las autoridades para que coloquen este delito como una prioridad nacional en la agenda de políticas públicas. Aunque se ha aprobado una Ley General para combatir la extorsión, los líderes empresariales consideran que es fundamental que los gobiernos locales establezcan unidades especializadas en las Fiscalías Estatales para atender este grave problema. La falta de acción efectiva ha llevado a que muchos empresarios se sientan desprotegidos y vulnerables ante la amenaza de la extorsión.
La extorsión no solo afecta a las empresas, sino que también mina la confianza en las instituciones encargadas de garantizar el Estado de derecho. Un alto porcentaje de las extorsiones se vincula con autoridades o personas que aparentan tener autoridad, lo que agrava aún más la situación. Esta relación entre la extorsión y la corrupción institucional crea un círculo vicioso que es difícil de romper.
Para combatir la extorsión de manera efectiva, es crucial fortalecer el Estado de derecho y garantizar una seguridad efectiva. Esto implica no solo la implementación de leyes, sino también la creación de estrategias inteligentes para desmantelar los grupos que operan al margen de la ley. La protección de la inversión y la preservación de empleos formales son esenciales para asegurar que las empresas puedan operar sin coerción.
La extorsión se ha convertido en un secuestro de la economía mexicana, y su erradicación debe ser una prioridad para todos los niveles de gobierno. La colaboración entre el sector público y privado es fundamental para desarrollar estrategias que no solo aborden el problema inmediato, sino que también prevengan futuros casos de extorsión. La creación de un entorno empresarial seguro y confiable es esencial para el crecimiento económico y la estabilidad del país.
En resumen, la extorsión en México es un problema complejo que requiere una respuesta coordinada y efectiva. La Coparmex ha hecho un llamado a la acción, y es imperativo que tanto el gobierno como el sector empresarial trabajen juntos para abordar este desafío. Solo a través de un enfoque integral se podrá reducir la incidencia de la extorsión y restaurar la confianza en las instituciones y en el entorno empresarial del país.
