Durante la temporada navideña, la demanda de dinero en efectivo ha mostrado un notable incremento, reflejando las costumbres y hábitos de consumo de la población mexicana. Según datos recientes del Banco de México (Banxico), en la semana que concluyó el 26 de diciembre de 2025, la necesidad de billetes y monedas creció en 36 mil 388 millones de pesos. Este aumento, aunque inferior al registrado en el mismo periodo del año anterior, donde se reportó un incremento de 40 mil 265 millones de pesos, sigue siendo significativo y destaca la importancia del efectivo como medio de pago en estas festividades.
La cifra total de circulación de billetes y monedas alcanzó un total de 3 billones 539 mil 750 millones de pesos, lo que representa una variación anual del 7.9%. Este aumento en la demanda de efectivo se puede atribuir a varios factores, entre ellos, el efecto estacional asociado a las celebraciones del 25 de diciembre, que tradicionalmente implican un mayor gasto por parte de los consumidores.
### Factores que Influyen en la Demanda de Efectivo
La tendencia en la demanda de dinero en efectivo ha experimentado cambios significativos en los últimos años, especialmente entre 2019 y 2024. Durante este periodo, la Casa de Moneda de México ha reportado un aumento considerable en la demanda de monedas y billetes, influenciado por la pandemia de Covid-19. Este fenómeno no solo afectó a México, sino que también tuvo repercusiones en economías avanzadas y emergentes a nivel global.
La pandemia provocó un cambio en los hábitos de consumo, donde muchas personas optaron por utilizar efectivo como una forma de gestionar sus finanzas de manera más controlada. La incertidumbre económica y la necesidad de tener un respaldo tangible llevaron a un aumento en la circulación de efectivo, que en algunos momentos alcanzó tasas de crecimiento de entre el 11.8% y el 25%.
Además, factores como la actividad económica y los cambios en la política monetaria han influido en la demanda de efectivo. Por ejemplo, durante el primer trimestre de 2024, se observó un aumento en la base monetaria debido a la dispersión de recursos de programas sociales, lo que también contribuyó a un incremento en la demanda de billetes y monedas. Este comportamiento estable en la demanda de efectivo refleja la adaptación de la población a las condiciones económicas actuales y la influencia de la política monetaria en el comportamiento del consumidor.
### El Efecto de la Política Monetaria en el Uso del Efectivo
La política monetaria juega un papel crucial en la forma en que los consumidores manejan su dinero. Recientemente, Banxico ha implementado ajustes en las tasas de interés, lo que ha tenido un impacto directo en la economía y, por ende, en la demanda de efectivo. En diciembre de 2025, Banxico anunció un recorte a la tasa de interés, dejándola en un 7% tras un ajuste de 25 puntos base. Este tipo de decisiones busca estimular la economía, pero también puede influir en la preferencia de los consumidores por el uso de efectivo.
El uso de efectivo se ha visto favorecido por la percepción de seguridad que ofrece a los consumidores, especialmente en un contexto donde las transacciones digitales pueden presentar riesgos de seguridad. A pesar del avance de las plataformas de pago digital, muchos mexicanos continúan prefiriendo el efectivo, especialmente en situaciones donde la inmediatez y la privacidad son prioritarias.
La combinación de la política monetaria, la actividad económica y las costumbres culturales durante las festividades contribuyen a un aumento en la demanda de efectivo. Las celebraciones navideñas, que suelen implicar un mayor gasto en regalos, alimentos y celebraciones, son un claro ejemplo de cómo estos factores se entrelazan para influir en el comportamiento del consumidor.
En resumen, el aumento en la demanda de dinero en efectivo durante la Navidad refleja no solo las costumbres de consumo de la población, sino también la influencia de factores económicos y la política monetaria. A medida que el país avanza hacia una recuperación económica post-pandemia, será interesante observar cómo evoluciona esta tendencia y si el uso de efectivo seguirá siendo una opción preferida entre los consumidores mexicanos.
