La situación económica que enfrentan los pequeños comerciantes en México se ha vuelto cada vez más crítica, especialmente en un contexto donde la extorsión y el cobro de derecho de piso se han convertido en prácticas comunes. Según la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (Anpec), estos delitos han llevado a que los tenderos reporten una reducción del 25% en sus ganancias. Este artículo explora las dificultades que enfrentan estos negocios y cómo la falta de apoyo gubernamental agrava su situación.
**Impacto de la Extorsión en las Ganancias**
Los pequeños comercios son una parte fundamental de la economía local, pero se encuentran en una posición vulnerable ante la delincuencia organizada. Cuauhtémoc Rivera, presidente de la Anpec, ha señalado que el robo hormiga es el delito más común, afectando al 30.5% de los comerciantes. Además, el asalto a mano armada y la extorsión también son preocupaciones significativas, con un 8.36% y un 13% respectivamente. El cobro de derecho de piso, aunque representa un 3.5%, es suficiente para desestabilizar la economía de un pequeño negocio.
Los comerciantes, que a menudo operan con márgenes de ganancia muy ajustados, se ven obligados a ceder a las demandas de los delincuentes. Rivera explica que, en muchos casos, los delincuentes exigen hasta el 25% de las ganancias, lo que puede ser devastador para un negocio que ya está luchando por sobrevivir. La presión es tal que muchos comerciantes se sienten atrapados, temiendo por la seguridad de sus familias si deciden denunciar estos actos delictivos.
**La Realidad del Comercio en Tiempos de Inflación**
La situación se complica aún más con el aumento de la inflación, que ha llevado a un incremento en los precios de los productos. Según la encuesta #26 de Anpec, un alarmante 82% de los pequeños comerciantes ha reportado una reducción en su margen de utilidad, mientras que el 88% ha tenido que aumentar sus precios debido a los costos más altos de los proveedores. Esta espiral de inflación ha llevado a que el 93% de los comerciantes considere que la inflación de 2025 ha sido peor que la del año anterior.
El impacto de estos factores se traduce en un cambio en los hábitos de consumo de la población. Un 65% de los tenderos encuestados ha observado que sus clientes están optando por realizar compras más pequeñas y de menor precio, lo que refleja una precarización alimentaria en la que los hogares están comprando bajo un esquema de microgasto. Este fenómeno, aunque no siempre es evidente, está afectando la forma en que las familias adquieren productos básicos.
La falta de apoyo gubernamental también ha sido un tema recurrente entre los comerciantes. Muchos sienten que están abandonados y desprotegidos, sin respuestas efectivas a sus problemas. La Anpec ha denunciado que el gobierno no está tomando medidas adecuadas para proteger a este sector, lo que ha llevado a un sentimiento de desamparo entre los pequeños comerciantes.
**La Resiliencia de los Comerciantes**
A pesar de estos desafíos, los pequeños comerciantes continúan desempeñando un papel crucial en la economía local. Rivera menciona que, a pesar de las adversidades, estos negocios son esenciales para que las comunidades sigan funcionando. «El comerciante amortigua la crisis y de alguna manera la absorbe para que la comunidad no deje de comer ni de comprar», afirma. Esta resiliencia es admirable, pero también pone de relieve la necesidad urgente de un cambio en las políticas públicas que apoyen a este sector.
La Anpec ha instado al gobierno a implementar medidas más efectivas para combatir la extorsión y el cobro de derecho de piso, así como a proporcionar un entorno más seguro para que los pequeños comerciantes puedan operar. Sin embargo, hasta que se tomen acciones concretas, estos negocios seguirán enfrentando un sistema de supervivencia que no solo afecta su rentabilidad, sino también su capacidad para contribuir al bienestar de sus comunidades.
**Perspectivas Futuras**
El futuro de los pequeños comerciantes en México es incierto. Con un 81% de los encuestados temiendo desabasto en 2026 y un 90.9% anticipando nuevos aumentos de precios, la situación parece sombría. La cuesta de enero de 2026 se perfila como un desafío significativo, con el 75% de los comerciantes anticipando que será muy complicada. Esto sugiere que, sin un cambio en las condiciones económicas y de seguridad, muchos pequeños negocios podrían verse obligados a cerrar sus puertas.
La situación actual de los pequeños comerciantes es un reflejo de problemas más amplios en la economía mexicana. La combinación de la extorsión, la inflación y la falta de apoyo gubernamental crea un entorno hostil que amenaza la viabilidad de estos negocios. Es fundamental que se tomen medidas para abordar estas cuestiones y garantizar que los pequeños comerciantes puedan prosperar en lugar de simplemente sobrevivir.
