La ansiedad es un fenómeno que afecta a una parte significativa de la población, y en México, se estima que un 19.3% de los adultos presenta síntomas severos de este trastorno. Este problema no solo impacta la vida diaria de quienes lo padecen, sino que también influye en sus relaciones personales y en su desempeño laboral. La psicóloga Angela Fernández ha explorado en sus plataformas sociales cómo las personas con ansiedad comparten ciertos patrones de comportamiento y rasgos psicológicos que pueden ayudar a entender mejor esta condición.
### Rasgos Comunes en Personas con Ansiedad
Uno de los hallazgos más interesantes sobre las personas que sufren de ansiedad es que, a pesar de la diversidad de sus experiencias, existen características comunes que pueden ser identificadas. Estos rasgos no solo son relevantes para la comprensión del trastorno, sino que también pueden servir como herramientas para el manejo de la ansiedad.
**Alta Responsabilidad**
Desde la infancia, muchos niños son educados en un entorno donde la responsabilidad y la disciplina son altamente valoradas. Este tipo de crianza puede llevar a desarrollar un sentido de autoexigencia que, aunque admirable, puede convertirse en un arma de doble filo. Las personas con alta responsabilidad tienden a establecer estándares muy elevados para sí mismas, lo que puede resultar en una presión constante por alcanzar la perfección. Esta autoexigencia puede generar un ciclo de ansiedad, ya que el miedo a no cumplir con estas expectativas puede ser abrumador.
Para manejar este rasgo, es crucial que las personas aprendan a ser más flexibles y a reducir la autoexigencia. Esto puede incluir la práctica de la autocompasión y la aceptación de que no siempre se puede ser perfecto. La flexibilidad mental es clave para disminuir la ansiedad y mejorar la calidad de vida.
**Exceso de Amabilidad**
La amabilidad es una cualidad positiva, pero cuando se lleva al extremo, puede convertirse en un problema. Las personas que son excesivamente amables a menudo priorizan las necesidades de los demás sobre las suyas, lo que puede llevar a un descuido de su propio bienestar. Esta falta de autocuidado puede resultar en una sobrecarga emocional que, a su vez, exacerba los síntomas de ansiedad.
Aprender a establecer límites es fundamental para quienes se encuentran en esta situación. Decir “no” y priorizar el autocuidado no solo es necesario, sino que también puede ser liberador. La capacidad de poner límites claros ayuda a reducir la carga emocional y, por ende, la ansiedad.
**Neuroticismo**
El neuroticismo es otro rasgo que se ha asociado con la ansiedad. Las personas que puntúan alto en neuroticismo tienden a ser más impulsivas y reactivas, lo que significa que pueden experimentar emociones intensas ante situaciones que otros podrían considerar menores. Esta inestabilidad emocional puede llevar a una constante sensación de alerta y preocupación, lo que alimenta la ansiedad.
Para manejar el neuroticismo, la psicóloga Fernández sugiere la práctica de actividades que fomenten la calma, como la meditación y el mindfulness. Estas prácticas no solo ayudan a reducir la ansiedad, sino que también promueven una mayor aceptación de las emociones y una mejor regulación emocional. Desarrollar la autocompasión y la flexibilidad mental es esencial para quienes luchan con este rasgo.
### Estrategias para Manejar la Ansiedad
Además de comprender los rasgos comunes en personas con ansiedad, es fundamental implementar estrategias efectivas para manejar este trastorno. La psicóloga Angela Fernández ha compartido diversas técnicas que pueden ser útiles para quienes buscan mejorar su salud mental.
**Prácticas de Mindfulness**
El mindfulness, o atención plena, es una técnica que se ha vuelto popular en el ámbito de la salud mental. Consiste en estar presente en el momento y aceptar las emociones sin juzgarlas. Esta práctica puede ser especialmente beneficiosa para las personas con ansiedad, ya que les permite observar sus pensamientos y sentimientos sin dejarse llevar por ellos. La meditación guiada y los ejercicios de respiración son herramientas efectivas que pueden ayudar a calmar la mente y reducir la ansiedad.
**Ejercicio Regular**
La actividad física es otra estrategia poderosa para combatir la ansiedad. El ejercicio libera endorfinas, que son neurotransmisores que generan sensaciones de bienestar. Además, la actividad física regular puede mejorar la calidad del sueño y aumentar la autoestima, lo que contribuye a una mejor salud mental en general. Incorporar rutinas de ejercicio en la vida diaria puede ser un cambio significativo para quienes luchan con la ansiedad.
**Terapia Cognitivo-Conductual**
La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un enfoque terapéutico que ha demostrado ser eficaz en el tratamiento de la ansiedad. A través de la TCC, las personas pueden aprender a identificar y desafiar pensamientos negativos y patrones de comportamiento que contribuyen a su ansiedad. Este tipo de terapia proporciona herramientas prácticas para manejar los síntomas y desarrollar una mentalidad más positiva.
La ansiedad es un desafío que muchas personas enfrentan, pero al comprender los patrones comunes y aplicar estrategias efectivas, es posible mejorar la calidad de vida y encontrar un camino hacia el bienestar emocional.