El Partido Acción Nacional (PAN) ha iniciado un debate crucial sobre quién ocupará la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados en San Lázaro. Este proceso se lleva a cabo en un contexto político donde el partido busca posicionarse como una alternativa sólida frente a los desafíos económicos que enfrenta el país. El coordinador de la bancada panista, Elías Lixa, ha señalado que la decisión se tomará el próximo domingo 31 de agosto, tras un periodo de reflexión interna que comenzó el día de hoy.
### Prioridades del PAN en el Congreso
Una de las principales preocupaciones del PAN es el creciente endeudamiento del país, que, según Lixa, podría duplicar el monto máximo histórico registrado antes de la llegada de los gobiernos de Morena. En una conferencia de prensa realizada en Guadalajara, Jalisco, el coordinador del PAN destacó que el partido no se convertirá en un «aval» del endeudamiento galopante que ha caracterizado a la administración actual. Lixa enfatizó que la deuda pública, que antes del régimen morenista era de aproximadamente 10 billones de pesos, ha crecido a cerca de 18 billones en solo siete años.
El legislador advirtió que, si esta tendencia continúa, el año 2026 podría ser un punto crítico en la historia económica del país, ya que la deuda podría alcanzar cifras sin precedentes. En este sentido, el PAN ha manifestado su intención de proponer una política de responsabilidad en el gasto público y una reducción de impuestos para las familias, argumentando que la política social no solo debe enfocarse en la entrega de recursos, sino también en no despojar a las familias de lo que han ganado con su trabajo.
### La Mesa Directiva y la Rotación de Poder
La presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados se rota entre las diferentes fuerzas políticas en función de su tamaño. En el primer año de la 66 Legislatura, el cargo fue ocupado por un representante de Morena, Sergio Gutiérrez Luna. Ahora, le corresponde al PAN, que es la segunda bancada más grande, asumir esta responsabilidad. Sin embargo, la decisión no ha estado exenta de controversias. Algunos sectores dentro de Morena y el Partido del Trabajo han expresado su oposición a que el PAN asuma la presidencia, especialmente si recae en figuras críticas del gobierno actual, como Kenia López Rabadán o Paulina Rubio Fernández.
Durante la plenaria de los diputados federales del PAN, el presidente nacional del partido, Jorge Romero Herrera, y otros líderes locales han manifestado su apoyo a la idea de que Kenia López Rabadán ocupe un puesto en la Mesa Directiva. Este comentario provocó reacciones de sorpresa y risas entre los asistentes, lo que refleja la tensión y la expectativa que rodea este proceso de selección.
El debate sobre la presidencia de la Mesa Directiva no solo es un tema de interés interno para el PAN, sino que también tiene implicaciones significativas para la política nacional. La forma en que el partido maneje esta situación podría influir en su imagen pública y en su capacidad para enfrentar los desafíos legislativos que se avecinan, especialmente en lo que respecta a la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos de 2026.
Con el panorama económico del país en un estado crítico, el papel del PAN en el Congreso será fundamental para establecer un contrapeso a las políticas del gobierno actual. La bancada panista ha dejado claro que su objetivo es frenar el endeudamiento y promover un manejo más responsable de los recursos públicos, lo que podría resonar positivamente entre los ciudadanos que se sienten afectados por la situación económica.
A medida que se acerca la fecha de la decisión sobre la presidencia de la Mesa Directiva, el PAN se enfrenta a la tarea de consolidar su unidad interna y presentar una propuesta que no solo sea aceptable para sus miembros, sino que también tenga el respaldo de la ciudadanía. La elección de su representante en la Mesa Directiva será un indicador clave de la dirección que tomará el partido en los próximos meses y de su capacidad para influir en la agenda legislativa del país.