En el contexto actual de la economía mexicana, la demanda de vivienda se mantiene activa a pesar de la desaceleración en el crédito hipotecario. Este fenómeno se ha observado especialmente entre los asalariados y jóvenes que buscan adquirir su primera casa. Según datos recientes, el saldo acumulado del crédito hipotecario en el sistema financiero mexicano alcanzó aproximadamente 251 mil millones de pesos, lo que refleja una estancamiento en comparación con periodos anteriores. Sin embargo, la situación no es tan negativa como parece, ya que instituciones como Banorte están implementando estrategias para atender a este segmento de la población.
**Estrategias de Banorte para Impulsar el Crédito Hipotecario**
Banorte ha identificado una oportunidad significativa en el mercado hipotecario, especialmente en un entorno donde muchas familias aún no están siendo atendidas adecuadamente. Eduardo Reyes Smith, director de desarrollo de producto de la institución, ha señalado que la banca tiene la responsabilidad de dinamizar el mercado hipotecario y ofrecer productos que se ajusten a las necesidades de los consumidores. En este sentido, Banorte ha lanzado un nuevo esquema denominado «hipoteca simple», diseñado para facilitar el acceso al crédito a familias con un buen perfil crediticio.
Este producto está dirigido a asalariados que buscan financiamientos de hasta 3 millones de pesos, con un enganche que varía entre el 25% y el 30%. Una de las características más atractivas de la hipoteca simple es que ofrece una tasa fija de 9.50%, sin distinción por nivel de riesgo dentro del segmento. Esto representa una ventaja significativa para aquellos que buscan estabilidad en sus pagos a largo plazo.
Además, Banorte ha decidido exentar durante el mes de lanzamiento el cobro de la comisión por apertura y el costo del avalúo, lo que ayuda a reducir los gastos iniciales asociados a la compra de vivienda. Esta estrategia no solo busca estimular la demanda, sino también facilitar el acceso a la vivienda para más familias.
**El Contexto del Mercado Hipotecario en México**
A pesar de la caída del 5.3% en el número de hipotecas otorgadas, que ha dejado a cerca de 103 mil familias sin el apoyo necesario, Banorte ha logrado un crecimiento del 7.8% en la colocación de hipotecas. Esto indica que, aunque el mercado en general enfrenta desafíos, hay instituciones que están dispuestas a innovar y adaptarse a las necesidades de los consumidores. La tendencia a la baja en la colocación de hipotecas ha sido evidente desde la pandemia, lo que ha llevado a la banca a replantear sus estrategias y productos.
El crédito hipotecario es considerado un producto estratégico no solo para las instituciones financieras, sino también para la economía en general. Impulsa la formación de patrimonio familiar y el desarrollo del sector vivienda, que es uno de los motores del crecimiento económico en México. En este sentido, la capacidad de la banca para adaptarse a las nuevas realidades del mercado será crucial para el futuro del sector.
Las grandes ciudades, aunque concentran el mayor volumen de transacciones, no son las únicas que están viendo actividad en el mercado. Ciudades como Mérida, Querétaro y Tijuana están experimentando ritmos de crecimiento más acelerados, lo que sugiere que hay oportunidades en regiones que tradicionalmente no han sido el foco de atención de los desarrolladores y las instituciones financieras.
Banorte espera apoyar a más de 22 mil familias en 2024 y proyecta un crecimiento de entre el 8% y el 10% en la colocación hipotecaria para este año. A pesar de no haber lanzado una campaña de difusión masiva, ya están recibiendo alrededor de 100 solicitudes diarias, lo que demuestra el interés existente en el mercado.
La implementación de productos como la hipoteca simple es un paso importante hacia la inclusión financiera, permitiendo que más familias accedan a la vivienda. La banca tiene la oportunidad de jugar un papel fundamental en la recuperación del mercado hipotecario, ofreciendo soluciones que se alineen con las necesidades de los consumidores y contribuyendo al desarrollo económico del país.
En resumen, aunque el mercado hipotecario enfrenta desafíos significativos, la demanda de vivienda sigue siendo fuerte. Las instituciones financieras que logren adaptarse a las nuevas realidades y ofrecer productos accesibles y competitivos tendrán la oportunidad de liderar el mercado en los próximos años. La clave estará en la capacidad de la banca para innovar y responder a las necesidades de los consumidores, asegurando que más familias puedan cumplir su sueño de tener una vivienda propia.
