La violencia digital ha emergido como un fenómeno alarmante en la sociedad contemporánea, especialmente en el contexto de la construcción de masculinidades. A medida que las plataformas digitales se convierten en espacios de interacción social, también se transforman en terrenos fértiles para la proliferación de discursos de odio y machismo. Este artículo explora cómo figuras públicas, como el futbolista Javier «El Chicharito» Hernández, han desencadenado debates sobre la masculinidad en la era digital, y cómo estos discursos impactan en la vida real, contribuyendo a la violencia de género.
### La Viralización de Discursos Machistas
En 2025, Javier «El Chicharito» Hernández se convirtió en el centro de una controversia tras realizar comentarios que fueron interpretados como machistas. En un video que se volvió viral, el futbolista utilizó el término «energía femenina» para referirse a las tareas del hogar y el cuidado, lo que provocó una ola de críticas y un debate sobre el papel de las mujeres en la sociedad. Este incidente no solo refleja la influencia de las figuras públicas en la percepción de la masculinidad, sino que también pone de manifiesto cómo las redes sociales pueden amplificar discursos que perpetúan estereotipos de género.
La viralización de estos comentarios es un claro ejemplo de cómo las plataformas digitales pueden ser utilizadas para difundir ideas que refuerzan la desigualdad de género. La doctora Laura Alejandra Pedraza, experta en estudios de género, señala que «lo digital también es real, tiene consecuencias factibles». Esto implica que los discursos que se generan en el ámbito digital pueden tener repercusiones en la vida cotidiana, afectando la forma en que los hombres y las mujeres se relacionan entre sí.
Además, la construcción de la masculinidad en la era digital está influenciada por la representación que los hombres tienen en las redes sociales. Influencers y figuras públicas como Hernández y otros, como Luis Castilleja, conocido como «El Temach», se convierten en referentes para muchos jóvenes. Estos personajes, al promover discursos misóginos, contribuyen a la formación de una identidad masculina que se basa en la dominación y el desprecio hacia lo femenino.
### La Proliferación de Comunidades Incels
Otro aspecto preocupante en la construcción de masculinidades en el entorno digital es el auge de comunidades como los incels, o «célibes involuntarios». Estas comunidades, que se agrupan en foros y redes sociales, se caracterizan por su ideología misógina y su resentimiento hacia las mujeres. La violencia que emana de estos grupos ha llevado a incidentes trágicos, como el ataque perpetrado por Lex Ashton en el Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, donde un joven incel asesinó a un estudiante.
La doctora Michelle Gama Leyva, del Centro de Estudios Críticos de Género y Feminismos, argumenta que los incels son una respuesta visceral a un problema estructural. La falta de representación de nuevas masculinidades en las redes sociales ha llevado a muchos jóvenes a buscar pertenencia en discursos extremistas. Esta búsqueda de identidad se ve alimentada por la derechización de gobiernos a nivel mundial y la percepción de que los hombres están perdiendo privilegios que antes consideraban garantizados.
La violencia digital, en este contexto, no se limita a la difusión de discursos de odio. También incluye el ciberacoso, la difamación y la violación de la intimidad sexual, que afectan gravemente a las mujeres. Según un informe de ONU Mujeres, 18.9 millones de personas en México han sido víctimas de ciberacoso, de las cuales 10.6 millones son mujeres. Esta violencia digital se convierte en una extensión de la violencia de género que se manifiesta en el ámbito físico, perpetuando un ciclo de agresión y desigualdad.
### La Respuesta de la Sociedad y la Necesidad de Nuevas Masculinidades
Frente a este panorama, es crucial que la sociedad tome conciencia de la violencia digital y sus implicaciones. La creación de una cultura de respeto y equidad en el entorno digital es fundamental para contrarrestar los efectos nocivos de los discursos machistas. La educación y la sensibilización son herramientas clave para empoderar a los jóvenes y fomentar una representación más positiva de la masculinidad.
Iniciativas como la Ley Olimpia en México, que busca sancionar la violencia de género en línea, son pasos importantes hacia la protección de los derechos de las mujeres. Sin embargo, la velocidad del avance tecnológico y la aparición de nuevas formas de violencia, como el uso de inteligencia artificial para crear contenido sexual no consentido, plantean desafíos significativos para la legislación actual.
La lucha contra la violencia digital y la construcción de nuevas masculinidades debe ser un esfuerzo colectivo. Es necesario que tanto hombres como mujeres se unan para desafiar los estereotipos de género y promover un cambio cultural que valore la equidad y el respeto. Solo así se podrá avanzar hacia una sociedad más justa, donde la violencia de género, en todas sus formas, sea erradicada.
La construcción de masculinidades en la era digital es un tema complejo que requiere atención y acción. La influencia de las redes sociales en la percepción de género es innegable, y es responsabilidad de todos contribuir a un entorno más seguro y equitativo para todos los géneros.
